© 2020 COURIERDOCE

Buscar
  • Courier 12

«APRENDIENDO» SOBRE LOS GERUNDIOS

Hay un error que persigue a todos los escritores, atacando con mayor fuerza a quienes tienen un lazo cercano con el inglés: el uso erróneo de los gerundios, mejor conocidos como los verbos cuya terminación es -ndo. Ahora bien, dicha forma verbal es útil para describir cómo transcurre una acción o para señalar dos procesos simultáneos. Sin embargo, en ocasiones cometemos errores al aplicarlos y confundimos a nuestro lector.

El gerundio se caracteriza por ser una forma verbal no finita e impersonal. Es decir, el verbo prescinde de persona gramatical y de un tiempo específico. Los gerundios van conectados a un verbo principal para darle simultaneidad (Abrí la puerta, sorprendiendo así a mi perro); anterioridad (Ayer nos caímos andando en bicicleta); énfasis (Vienes caminando muy rápido); entre otras.

Es común leer el gerundio con las características del inglés, las cuales son dar valor de sujeto u objeto directo. Por ejemplo: Escuchando música fuerte me siento vivo, o Necesito un amigo que sea bueno arreglando carros. Ambas son incorrectas en nuestro idioma porque los gerundios en ambas oraciones incumplen su característica principal, la de modificar a un verbo base. Además, escritos así, podrían confundir al lector, pues no queda claro cuál es el sujeto o la acción.


Otros errores comunes:

  1. Usarlos para representar posterioridad: Obtuvo su última calificación, graduándose al día siguiente. Es incorrecto usar el gerundio como un efecto o consecuencia.

  2. La ambigüedad en el sustantivo: Nos reímos de ella corriendo. ¿Quién corría: nosotros o ella?

  3. Utilizarlos como adjetivos: Necesitamos a un trabajador hablando inglés. Los gerundios no califican a los sustantivos.

  4. La fórmula estar siendo + participio: Estoy siendo presentada en la audición. Evitemos ese anglicismo en particular.

  5. Escribir la expresión como + gerundio: Sus ojos me evitaron como brincando a otro lugar. Eludamos las comparaciones.

  6. Repetir varios gerundios en una oración: Me están abriendo la puerta, mientras vienen corriendo mis sobrinos preguntando por sus regalos. La oración se vuelve larga y tediosa. Lo mejor es dividir las acciones para ahorrarle «mareos» a nuestro lector.

Por lo tanto, ¿cómo saber si hemos aplicado el gerundio de manera correcta? Fácil: atendamos a los verbos terminados en -ndo. Si aparecen en nuestras oraciones, hay que cuestionarnos si añaden información al verbo principal. ¿En qué momento?, ¿de qué modo?, ¿por qué motivo?, ¿con qué condición se da la acción principal? Si no responde ninguna de estas preguntas, reformulemos la oración.

9 vistas