CONTEMOS LA VERDAD POR MEDIO DE LOS LIBROS

Actualizado: may 18

Por Griselda Zavala


La escritura nos ayuda a plasmar la memoria colectiva para jamás olvidarla. Irene Cívico junto con Sergio Parra y Núria Aparicio decidieron contar la historia de mujeres quienes han realizado grandes aportaciones al mundo y así mostrarnos que todo es posible. Los libros donde plasmaron las historias son Las niñas son guerreras (2017), Las niñas son de ciencias (2018) y Las niñas van donde quieren (2019). 

Platicamos con Irene:

Griselda Zavala: ¿Cómo crearon su primer libro Las niñas son guerreras: 27 rebeldes que cambiaron el mundo


Irene Cívico: El primer libro nació de la idea de que había un montón de historias fascinantes de mujeres quienes habían hecho hazañas increíbles y nadie sabía quiénes eran. Pensamos que estaría bien explicárselo a todo el mundo para que se supiese la verdad. 

Primero redactamos una lista. Pero, el problema con las listas es la imposibilidad de agregar a todas las personas que deberían estar presentes, pues debíamos ceñirnos a una longitud concreta para el libro. Intentamos que hubiese un poco de todo: mujeres de épocas muy diferentes y de ramas muy variadas.

Nuestra intención siempre fue esforzarnos por llegar al mayor número de gente posible sin tener en cuenta el género o la edad y siempre haciendo uso de un lenguaje coloquial; así la gente pudiese sentirse identificada con el texto de forma automática. Además, yo hablo así. Me invento palabras y siempre soy muy directa; me gusta escribir de la misma manera.

GZ: ¿Cómo fue el proceso de escritura para construir estas obras entre Sergio Parra y tú? ¿De qué forma se organizaron? 


IC: Sergio es periodista y divulgador científico. Es una persona muy organizada, con infinitos conocimientos y archivos a los que recurrir. Él escribe muchos artículos cada día. Es muy rápido al buscar información, también es veloz para escribir. Yo no. Yo soy una procrastinadora nata y mi obsesión por la perfección ralentiza todo el proceso.


Con normalidad, cuando trabajamos juntos, Sergio escribe un esqueleto, después yo se lo desmontó entero; busco la mejor manera de contar las historias y asegurarme de que he buscado por todos los rincones para evitar dejar fuera información relevante

Sergio tiene mucha paciencia y cree que soy una especie de Stanley Kubrick obsesionada hasta por la forma de las cucharas de café que salen en los planos más absurdos.


GZ: ¿De qué forma describes la experiencia de trabajar con una ilustradora? 


IC: Pues lo más curioso de todo es que Núria Aparicio y yo no nos conocemos en persona, casi todo nuestro contacto ha sido a través de la editorial. Eso ha hecho que, a veces, a Núria no le llegase a la primera la idea que yo tenía en la cabeza. Pero a pesar de la distancia, creo que nos acabó saliendo todo bien.

Yo siempre busco imágenes del concepto dentro de mi cabeza, de cómo me imagino cada aspecto, para así poder pasárselo a Núria y luego ella ponga en marcha su arte. Núria es una profesional increíble y de las ilustradoras más rápidas que he visto jamás. 


GZ: Los tres libros van dirigidos al público infantil, sobre todo a las niñas, ¿por qué consideras importante la representación de personajes femeninos y sus aportaciones al mundo?  


IC: Como te decía, nuestra intención siempre ha sido que estos libros sean para todos los públicos, sin restricción de género o de edad. Por eso, le he dado muchas vueltas a la cabeza para hacer los textos lo más neutros posibles. Estas historias deberían ser conocidas por todo el mundo porque son la verdad y la verdad no entiende de géneros, ni clases, ni edades. Odio que alguien siga pensando que es imposible hacer algo porque es una chica o un chico. Es importante informarse y ser consciente de que cualquier persona es capaz de lograr sus propósitos si así lo siente en su interior.


Dicho esto, la base real de nuestra idea siempre fue que las niñas supiesen todas las aportaciones alucinantes que habían hecho las mujeres a lo largo de la historia. Pero, como os digo, yo soy una gran perseguidora de la verdad y si la verdad es que todo eso lo hicieron mujeres, es importante divulgarlo.

Por suerte vivimos en un momento en el que es imposible enterrar esta información como se hacía antes así que, si podemos aportar un pequeño granito de arena para desenterrar las injusticias del pasado, yo estoy feliz.


GZ: ¿Cuál fue su proceso de publicación?  


IC: Pues tengo la suerte de que nuestra editora es una buena amiga mía de hace años. Un día cuando estábamos comiendo, mientras hablábamos de cómo podía ser que el mundo no supiese quién era Nellie Bly, se nos ocurrió que sería genial si hubiese un libro para explicarle a la gente quién era Nellie y otras mujeres alucinantes más. 

Ella fue quien decidió la extensión que debía ocupar cada chica y dónde iría cada ilustración. Por suerte, me conoce bien y sabe tanto mis gustos como mis manías, por eso nunca corregía aquello que sabía era importante para mí o para mi visión de los libros. También tiene mucha paciencia con mis emails; con mis comentarios sobre algo que no me gusta en la maqueta o cuando algún color no encaja con mis ideas. 

Soy consciente de que, al tener una relación de amistad con mi editora, he tenido mucha suerte, pero estamos muy agradecidos a Penguin Random House por haberse lanzado a publicar unos libros tan bonitos y de los que estamos tan orgullosos.


GZ: ¿Qué le recomendarías a alguien que desea publicar su primer libro? 


IC: Si tienes claro lo que quieres hacer, no debes rendirte. Sigue adelante siempre. Hay muchas editoriales y demasiadas maneras de publicar hoy en día. Entiendo que el sueño de muchos escritores es ver sus libros en las librerías más famosas de sus países, pero lo mejor es evitar obsesionarse con ello, pues influyen muchos factores fuera de nuestro control. Creo que es mejor empezar por centrarnos en escribir algo de lo que estemos orgullosos. Yo siempre pienso: ¿Esto me gustaría leerlo a mí? Y, a partir de ahí lo voy creando.


Siempre me da un poco de reparo dar consejos porque lo que me funciona a mí no tiene por qué funcionarle a otro, pero yo soy una fiel seguidora de creer en ti mismo, en lo que haces y no dudar de tus capacidades.

Las editoriales reciben manuscritos de forma constante y, créeme, los leen todos, así que nunca se sabe. 



GZ: ¿Por qué es importante que las mujeres escriban y publiquen libros?


IC: Creo que es importante que haya escritoras para que también se vea la visión de las mujeres sobre cualquier tema y así haya más diversidad. De este modo, todos los puntos de vista estarán bien representados en el mundo.



Las fotografías le pertenecen a Irene Cívico.

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