EL «SHOW» DE LOS ANGLICISMOS

Actualizado: may 5

Para quienes vivimos cerca de la frontera con los Estados Unidos, es común el uso de palabras en inglés en nuestro discurso diario. De hecho, no hace falta hallarse cerca de un país anglosajón porque gracias a los mass media y redes sociales, comunicarse con palabras o estructuras del inglés es más frecuente de lo que se piensa. Pero, ¿es correcto el uso de este tipo de términos? O más bien, ¿cuándo lo es?


Los anglicismos son un tipo de extranjerismo que ocurren cuando un término en inglés se copia o «presta» al castellano, o a cualquier otro idioma, sea el caso. En el ámbito de la traducción, los anglicismos provocan una antinaturalidad en el texto y hacen evidente que es un texto traducido. El objetivo del traductor siempre será que el texto meta se lea como si fuera el original. Se sabe que para que se considere una buena traducción, la lectura debe ser fluida y natural; sin embargo, cuando el lector se cruza con este tipo de palabras o estructuras tomadas del inglés hace que se le dificulte la comprensión del texto.


Algunos ejemplos de anglicismos según la Real Academia Española pueden ser:


  • Superfluos o innecesarios: son los términos para los que sí existe un equivalente en el español. Algunos ejemplos pueden ser: jeans (en español pantalones o vaqueros), abstract (en español resumen), link (en español liga o enlace).

  • Necesarios o muy extendidos: son aquellos términos para los que no existe, o es muy difícil encontrar, un equivalente en español, por ejemplo, backstage, bar. Aquí se consideran dos aspectos ortográficos:


Cuando las palabras conservan su ortografía original. La terminología especializada es parte de esta categoría, por ejemplo, los términos de tecnología o informática que tienen uso diario en inglés, como chip, mouse, etc.


Cuando la ortografía de las palabras se adapta a las reglas del español. Existen muchos casos en los que el uso del término en inglés es tan frecuente que se opta por adaptar la palabra al castellano, por ejemplo, fútbol, aeróbic, disquete.


Al momento de traducir, es fundamental identificar la disciplina y el público al que se dirige el autor. Se considera que, si en español ya existe una palabra para referirse a cierto término en inglés, lo mejor es escribir su traducción y evitar el extranjerismo innecesario, por ejemplo, usar conversación en lugar de chat, o espectáculo en lugar de show. Asimismo, si no existe traducción alguna en la lengua meta, a menos que sea un término especializado, lo mejor es explicar el término y evitar escribir la palabra extranjera. Hay otros casos, sin embargo, en donde el traductor debe optar por dejar el anglicismo en el texto, ya que, no existe un término en la lengua meta o es muy arraigado y extenso. Un ejemplo sería el uso de los términos bluetooth o software.


Según sea el caso, debemos ser conscientes y usarlos de la mejor manera, sin caer en excesos.

19 vistas

© 2020 COURIERDOCE