LA TRANSFORMACIÓN DE LAS ORACIONES

Es probable que alguna vez, al querer traducir una oración corta y simple en inglés, termine convirtiéndose en una larga, compleja y rebuscada en español. Este caso es apenas una de tantas diferencias entre ambos idiomas.


Sin embargo, comparten algunas características esenciales, como que sus oraciones se conforman de un sujeto, verbo y predicado. Las oraciones en español se dividen en dos:


  • Simples: disponen de un sujeto unido a un predicado

  • Compuestas: son ideas unidas por una conjunción que denota yuxtaposición, coordinación o subordinación.


En inglés hay oraciones simples, compuestas, complejas y compuestas complejas. Pero, ¿cuáles son las diferencias sintácticas?


Aquí van algunos ejemplos:


Negación simple y doble negación

En español es común (aunque no siempre recomendable) utilizar doble negación en una misma oración, por ejemplo No hay ningún problema. Sin embargo, en inglés es diferente, pues la negación es simple: There is no problem. Si al realizar una traducción se encuentra con una expresión así, es esencial tener presente esta pauta del castellano para darle naturalidad al texto.


Conjugaciones de los verbos

El español nos ofrece muchas formas de conjugación de acuerdo al tiempo y la persona (jugaremos = futuro, primera persona del plural), al contrario del inglés, en el cual no existen tantas flexiones al conjugar los verbos. Por este motivo, al traducir se recomienda conocer las equivalencias verbales entre ambos idiomas y así obtener una representación fiel.

Organización de los adjetivos

Los adjetivos en inglés respetan un orden concreto y siempre se escriben antes del sustantivo, con algunas excepciones. El orden que los adjetivos siguen es el siguiente: opinión, tamaño, rasgo físico, forma, edad, color, origen, material, tipo, propósito. En español, los adjetivos gozan de la libertad de acomodarse antes o después del sustantivo, depende más del peso semántico que del sintáctico. Si al traducir se presenta un caso de un sustantivo con muchos adjetivos, lo mejor es no traducirlos de derecha a izquierda y acomodarlos según sea el caso.


El sujeto

En inglés es imprescindible el sujeto en las oraciones. En cambio, en español, el verbo por sí solo contiene mucha carga semántica. Con una sola palabra podemos inferir el verbo, el tiempo y la persona. Por ejemplo, con decir Voy se deduce que viene del verbo ir, el tiempo es presente y es la primera persona del singular. Es innecesario un pronombre personal que lo acompañe, pues queda implícito. Por otra parte, si decimos Go es imposible inferir en qué tiempo se habla o la persona a la que se refiere, necesitamos un sujeto que nos indique el contexto y así entender la idea. Hay que considerar que, aunque el español nos ofrece la libertad del sujeto tácito (aquél que no se escribe), en inglés esto no sería posible.


A pesar de que el inglés y el español son idiomas muy distintos entre sí, es posible obtener traducciones óptimas y exactas. Es importante considerar las diferencias lingüísticas y optar por la mejor equivalencia al redactar.

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